Ciudad Juárez, Chihuahua.- La transición hacia la digitalización de los procesos aduaneros ha comenzado a generar una profunda preocupación entre los principales actores del comercio exterior, ante las posibles repercusiones que esta medida podría acarrear para el dinamismo de la economía local y nacional.
La iniciativa, impulsada directamente por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), establece la entrada en vigor de un nuevo trámite digital de carácter obligatorio para todas aquellas empresas dedicadas a la introducción de mercancías al territorio nacional. Este esquema tecnológico está diseñado para sustituir de manera definitiva los tradicionales formatos físicos en papel que se gestionaban con anterioridad en las aduanas.
Ante este panorama, la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM) ha emitido un pronunciamiento formal en el que advierte que dicha modificación representa un peligro grave para la estabilidad operativa de la industria. De acuerdo con las estimaciones de los representantes del sector, la vulnerabilidad del sistema y la falta de un periodo de adaptación adecuado ponen en riesgo la continuidad de los flujos de producción.
La principal preocupación de los industriales radica en las situaciones de parálisis operativa que pudieran derivarse de eventuales fallas en la plataforma del SAT. Se estima que más de 230 plantas y complejos manufactureros podrían verse severamente afectados de presentarse interrupciones técnicas en el procesamiento de sus solicitudes de importación, lo que impactaría de forma directa en las cadenas de suministro globales que operan a través de esta importante frontera.
