Ciudad Juárez, Chihuahua.- A un año del hallazgo de 386 restos humanos en el crematorio Plenitud, las autoridades estatales informaron que aún permanecen 136 cuerpos sin identificar, aunque las labores forenses han logrado avances importantes en el proceso de individualización. De acuerdo con datos oficiales, los laboratorios especializados ya obtuvieron el perfil genético de 118 de esos restos, acercándose a una posible identificación de las víctimas.
El titular de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, Javier Sánchez Herrera, explicó que estos 136 restos humanos corresponden a los casos más complejos debido a su avanzado estado de descomposición y degradación biológica. Señaló que muchos de ellos carecían de piezas dentales o tejido blando que permitiera realizar análisis mediante métodos tradicionales como odontología o antropología física.
Debido a estas condiciones, las autoridades tuvieron que recurrir exclusivamente a pruebas de ADN para obtener información que permitiera identificar a las víctimas. Hasta el momento, 250 cuerpos han sido plenamente identificados y entregados a sus familiares, lo que representa uno de los avances más significativos dentro del caso.
Sin embargo, el funcionario indicó que uno de los principales desafíos en esta etapa final es completar los perfiles genéticos restantes y encontrar coincidencias con familiares. Explicó que varias muestras biológicas entregadas por personas que buscan a sus seres queridos no han presentado coincidencias con los restos humanos que continúan bajo resguardo de las autoridades.
Pese a los avances científicos alcanzados, el caso sigue sin registrar personas detenidas. El propietario del crematorio, José Luis Arellano Cuarón, permanece prófugo de la justicia, luego de haber obtenido su libertad mediante una resolución judicial meses atrás. La situación ha provocado críticas, indignación y manifestaciones por parte de colectivos y familiares de las víctimas, quienes continúan exigiendo justicia por uno de los casos que más impacto ha generado en la comunidad fronteriza.

