Ciudad Juárez, Chihuahua.- El gobierno de los Estados Unidos ha emitido una nueva medida que impactará de forma directa a la economía de miles de familias mexicanas. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva titulada “Restaurando la integridad al sistema financiero de los Estados Unidos”, con la cual se obliga a las instituciones bancarias a ejercer una estricta vigilancia sobre las transferencias internacionales. Esta regulación abre la posibilidad de aplicar severas restricciones al flujo de capitales hacia el exterior, afectando de manera prioritaria los envíos de dinero en efectivo y por medios electrónicos.
La nueva normativa no solo instruye el reforzamiento de los programas de identificación de clientes, sino que introduce un componente que ha encendido las alarmas en la comunidad migrante. A partir de esta orden, las entidades financieras, casas de cambio y negocios especializados en envíos internacionales quedan facultados para solicitar información detallada sobre el estatus migratorio de los cuentahabientes en cuanto se detecte cualquier indicador de riesgo en sus movimientos bancarios.
Esta determinación de la administración estadounidense golpea a uno de los pilares más sólidos de la economía mexicana, considerando que México se posiciona como el tercer receptor de remesas más importante a nivel mundial. Para dimensionar la magnitud del impacto, el Banco de México registró durante el año previo ingresos históricos que superaron los 64,000 millones de dólares por este concepto, procediendo la gran mayoría de estos recursos del territorio estadounidense. La implementación de estos controles financieros plantea un escenario de profunda incertidumbre para el sustento de millones de hogares que dependen de este apoyo económico.
