Chihuahua, México.
En la terminal del Aeropuerto Internacional Roberto Fierro, se documentó la presencia organizada de un presunto grupo de choque que arribó con anticipación a las instalaciones viales. Los integrantes fueron captados alineándose y preparándose para lo que los comunicadores calificaron como una emboscada política, dirigida contra la comitiva de dirigentes partidistas que estaba por arribar a la capital.
La situación derivó en altercados físicos y empujones en los pasillos de la terminal, donde ciudadanos y militantes terminaron agrediéndose mutuamente. Durante los conatos de violencia, personas de la tercera edad denunciaron haber sido empujadas por los cuerpos de custodia de los funcionarios. En medio del desorden, los manifestantes increparon a los políticos con pancartas en mano, justificando su movilización debido al descontento social por la inseguridad y la falta de apoyo gubernamental ante las problemáticas de delincuencia organizada que azotan a la región.
Los manifestantes alzaron la voz haciendo reclamos explícitos sobre la crisis de desaparecidos en la entidad y el impacto de la violencia que deja constantes m.u.e.r.t.o.s en las calles chihuahuenses. A pesar de que los inconformes argumentaron que su protesta respondía a causas legítimas y familiares, los conductores del espacio informativo señalaron la existencia de una coordinación previa con fines de confrontación partidista, advirtiendo que este tipo de dinámicas radicales resultan contraproducentes para la estabilidad social.

