Ciudad Juárez, Chihuahua.- La comunidad católica de Ciudad Juárez recibió con sorpresa y sentimientos encontrados el anuncio oficial sobre la reubicación del Obispo José Guadalupe Torres Campos, quien ha sido nombrado nuevo titular de la Diócesis de Ecatepec. La noticia generó reacciones inmediatas entre la feligresía y el clero local, quienes destacan la cercanía y el compromiso pastoral que el prelado mantuvo durante su gestión en la frontera. El párroco de la Catedral, Eduardo Hayen Cuarón, manifestó que esta decisión representa un reto significativo tanto para el obispo saliente como para la comunidad local que queda a la espera de una nueva guía espiritual.
El traslado de Torres Campos a Ecatepec es percibido como una misión de alta complejidad debido a los retos sociales que enfrenta esa región del país, caracterizada por altos índices de vulnerabilidad económica y problemáticas de seguridad. Los fieles juarenses expresaron que la partida del obispo deja un vacío importante en la estructura eclesiástica local, resaltando su labor colaborativa con los sacerdotes y su apertura hacia la población. Ante este panorama, se han iniciado jornadas de oración para desear éxito al prelado en su nueva encomienda en el Estado de México, reconociendo su trayectoria y el impacto de su labor pastoral en la diócesis fronteriza.
Respecto a la designación de un sucesor para la sede de Ciudad Juárez, las autoridades eclesiásticas informaron que aún no existe una fecha definida ni nombres confirmados para ocupar la vacante. Este proceso de transición podría extenderse por un periodo prolongado, estimándose que la sede permanezca vacante durante un año o más mientras la Santa Sede realiza los protocolos de selección correspondientes. Los creyentes locales han manifestado su deseo de que el nombramiento del nuevo pastor no se demore excesivamente, dada la relevancia histórica y social que la figura del obispo representa para la estabilidad y cohesión de la comunidad católica en Juárez.

