Estados Unidos.- La cantante pop Britney Spears buscó ayuda profesional lejos del ojo público y se refugió temporalmente en el pequeño pueblo de Camden, donde ingresó a un exclusivo centro de tratamiento especializado en salud mental y abuso de sustancias. De acuerdo con información difundida por TMZ, la artista permaneció en Borden Cottage, una instalación residencial privada ubicada en una finca de 14 acres con vista a la bahía de Penobscot.
El centro, considerado de alto lujo y máxima privacidad, ofrece tratamientos de diagnóstico dual enfocados en salud mental y adicciones, combinando terapias clínicas con métodos holísticos como meditación, yoga y terapia artística. Entre las comodidades destacan suites privadas, gimnasio, piscina, estudio de música, teatro privado y atención personalizada en un entorno alejado de los reflectores.
La decisión de Britney de ingresar al tratamiento ocurrió semanas después de su arresto registrado el pasado 4 de marzo de 2026, cuando fue detenida por la Patrulla de Caminos de California en Westlake Village por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol y sustancias. Según los reportes, la intérprete habría sido vista zigzagueando entre carriles antes de ser interceptada y trasladada posteriormente a un hospital para la extracción de sangre y su procesamiento legal.

El 12 de abril de 2026, la cantante ingresó de manera voluntaria al centro de rehabilitación, aunque su estancia duró menos de tres semanas, saliendo a finales de abril. Fuentes cercanas señalaron que algunas personas de su entorno consideraban que necesitaba permanecer más tiempo en tratamiento para consolidar su recuperación.
El proceso legal avanzó rápidamente y el 4 de mayo de 2026, durante una audiencia en el condado de Ventura a la que no acudió personalmente, su defensa llegó a un acuerdo con la fiscalía. El cargo original de DUI fue retirado y Britney se declaró culpable de un delito menor conocido como “wet reckless”, relacionado con conducción temeraria bajo presencia de alcohol.
Como parte de la sentencia, la cantante deberá cumplir 12 meses de libertad condicional, continuar con tratamiento psicológico y psiquiátrico, completar un curso de DUI, abstenerse de poseer drogas sin receta médica válida y pagar una multa cercana a los 571 dólares. Además, recibió un día de cárcel acreditado por el tiempo previamente servido. Su abogado aseguró que la artista “ha aceptado responsabilidad por su conducta” y actualmente continúa bajo estrictas condiciones impuestas por la corte, siendo vista recientemente trasladándose con chofer particular.


