Culiacán, México
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, presentó formalmente ante el Congreso del Estado una solicitud de licencia temporal para separarse de su cargo. Esta decisión surge tras el inicio de una investigación por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), derivada de los señalamientos realizados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que vinculan al mandatario con presuntos nexos con el narcotráfico y la posesión de a.rm.s.
Durante su mensaje, Rocha Moya afirmó tener la “conciencia tranquila” y calificó las acusaciones en su contra como “falsas y dolosas”. Explicó que su solicitud de licencia responde a su convicción republicana y tiene el fin de facilitar las indagatorias de las autoridades mexicanas, asegurando que su vida de trabajo respalda su inocencia. Asimismo, enfatizó que no permitirá que se utilice su situación para dañar al movimiento político al que pertenece.
En este mismo contexto de “sismo político”, se informó que el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también solicitó licencia a su cargo tras ser mencionado en las mismas investigaciones. Tras la aprobación de estas solicitudes por el Congreso, se designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina para mantener la estabilidad en la administración estatal mientras se desarrolla el proceso judicial.

