Ciudad Juárez, Chihuahua.- En un hecho que sacude la estructura de seguridad en el estado, César Jáuregui Moreno presentó su renuncia irrevocable al cargo de Fiscal General del Estado de Chihuahua ante la gobernadora María Eugenia Campos Galván. La dimisión se produce en medio de la fuerte controversia nacional generada por la presencia de presuntos agentes de la CIA en un operativo contra el narcotráfico realizado en la zona serrana, donde perdieron la vida tanto elementos mexicanos como extranjeros.
Durante su mensaje oficial, Jáuregui Moreno admitió que la información compartida inicialmente con la opinión pública sobre la participación de ciudadanos extranjeros fue inconsistente. El ahora exfuncionario reconoció una responsabilidad política institucional al señalar que existieron omisiones graves en la gestión y en los mecanismos de control que debía asegurar como titular de la dependencia. Estas fallas permitieron que personas externas se integraran a un convoy oficial sin que se siguieran los protocolos legales y de comunicación establecidos para la colaboración con agencias internacionales en territorio mexicano.
A pesar de calificar el operativo como un logro histórico por la destrucción de uno de los narcolaboratorios más grandes del país, Jáuregui enfatizó que la exigencia de resultados contra el crimen organizado nunca debe justificar actuaciones que se aparten del estricto apego a la ley. Su salida busca permitir que las investigaciones internas, encabezadas por una unidad especializada, se desarrollen con total autonomía y prontitud. Paralelamente, las indagatorias han señalado que el comandante de la Agencia Estatal de Investigación fallecido en el cumplimiento de su deber habría sido quien permitió el acceso a los extranjeros al operativo sin notificar a sus mandos superiores.
