Ciudad Juárez, Chihuahua.- El alcalde fijó su postura respecto a los acontecimientos en la sierra de Chihuahua, donde se reportó el fallecimiento de dos agentes de la CIA en un operativo antidrogas. El edil enfatizó que no se debe confundir a la población: aunque la destrucción de un narcolaboratorio es un hecho positivo, lo que resulta sumamente delicado es la operación de agentes extranjeros en territorio nacional, una situación que está estrictamente prohibida por la Constitución Federal.
El tema central de la controversia es la falta de comunicación entre el gobierno del estado y el gobierno federal. Se subrayó que la presencia de agentes extranjeros sin el conocimiento del Gobierno de México es un asunto de gravedad institucional. El alcalde hizo un llamado a no minimizar esta omisión y a no desviar la atención del cumplimiento de las leyes mexicanas que rigen la política exterior.
Dado que el Senado tiene facultades para revisar la política exterior, se ha dado seguimiento al caso, incluyendo la comparecencia de la gobernadora. Se mencionó que la presidenta también ha emitido opiniones claras al respecto, sugiriendo que el asunto se tomó “muy a la ligera” inicialmente. Se anticipa que esta situación seguirá dando de qué hablar y que probablemente se determinen responsabilidades por permitir actividades no autorizadas en el país.
