Ciudad Juárez, Chihuahua.- En una fatídica noche de San Patricio el pasado 17 de marzo, la comunidad se vio sacudida por un trágico accidente vial en la autopista I-10 a la altura de Treviño. Andrea Fernanda Soria, una joven de 22 años, conducía un Ford Mustang modelo 2022 a la alarmante velocidad de 188 kilómetros por hora cuando impactó por alcance a una camioneta tipo SUV. El violento choque provocó que Sofía Ramírez, una adolescente de tan solo 15 años que viajaba en el asiento trasero sin el cinturón de seguridad, saliera expulsada del vehículo.
A pesar de los esfuerzos médicos tras ser trasladada de urgencia a un hospital local en estado crítico, la joven Sofía falleció dos días después debido a la gravedad de sus lesiones. Tras el incidente, la conductora responsable optó por darse a la fuga, abandonando la escena del crimen y evadiendo su responsabilidad inicial ante el fatal desenlace de la menor de edad.
No obstante, las labores de investigación de las autoridades permitieron localizar y detener a Andrea Fernanda Soria el pasado jueves de abril. La sospechosa enfrenta ahora cargos formales por homicidio por intoxicación en vehículo, un delito agravado por el exceso de velocidad y el abandono del sitio del percance. Tras su arresto, la acusada logró obtener su libertad temporal mediante el pago de una fianza establecida en 150,000 dólares, mientras el proceso judicial en su contra continúa para determinar su responsabilidad final en este suceso que ha consternado a la región.
