Ciudad Juárez, Chihuahua.-
Un caso de brutalidad policial ha generado indignación en la comunidad de El Paso, Texas, luego de que se hiciera público el arresto de Kelsin René Holborn, una joven de 28 años que padece autismo. La detención, que se volvió viral debido a la difusión de imágenes que muestran a un oficial propinándole un puñetazo en el rostro para someterla, ha puesto bajo la lupa el actuar de las autoridades locales, quienes omitieron este uso de fuerza física en su informe oficial de los hechos.
La intervención policial tuvo lugar la noche del primero de abril en un domicilio ubicado en el bloque 600 de East Rio Grande Avenue. Los agentes acudieron al sitio para ejecutar una orden de aprehensión pendiente contra Holborn por cargos de violencia familiar y lesiones corporales. Durante el procedimiento, la joven se resistió al arresto, momento en el cual fue golpeada directamente en la cara por uno de los oficiales. Pese a la evidencia física, que se hace notable en la fotografía de su ficha de arresto donde se aprecian moretones e inflamación severa en uno de sus ojos, el dato del golpe fue excluido de la narrativa oficial presentada por la policía.
Kelsin René Holborn fue ingresada en la cárcel del condado de El Paso y se le impuso una fianza de 4,000 dólares. El caso ha escalado ante la opinión pública no solo por la agresión, sino por las declaraciones del jefe de la policía de El Paso, Peter Casillas, quien sugirió que la situación fue consecuencia de la falta de cooperación de la joven al no permitir ser esposada. La omisión del ataque en el informe ha despertado críticas sobre la falta de transparencia en los protocolos de detención, especialmente al tratarse de una persona con una condición de neurodiversidad.
