Ciudad Juárez, Chihuahua.- La reciente iniciativa de la Comisión Federal de Electricidad para sustituir los medidores tradicionales por equipos de tecnología inteligente ha generado una mezcla de incertidumbre y desconfianza entre los habitantes de esta frontera. Aunque la paraestatal asegura que el objetivo es modernizar la red y garantizar cobros precisos, un sector considerable de la ciudadanía percibe este movimiento con preocupación, temiendo posibles repercusiones negativas tanto en su economía familiar como en la estabilidad del suministro eléctrico.
A través de diversos testimonios, los usuarios han manifestado que existe una marcada falta de claridad sobre el funcionamiento de los nuevos dispositivos, lo que alimenta el temor de que la supuesta precisión tecnológica se traduzca en recibos de luz más costosos. Algunos juarenses señalaron incluso que sus equipos actuales fueron renovados recientemente, por lo que consideran este nuevo despliegue como una medida innecesaria que solo abona a la confusión generalizada sobre los métodos de facturación.
No obstante, la opinión pública no es unánime, ya que algunos ciudadanos ven con buenos ojos la implementación de sistemas que eviten la manipulación de lecturas y el robo de energía. Usuarios entrevistados coincidieron en que es positivo combatir las conexiones ilegales, conocidas popularmente como “colgados”, para asegurar que cada hogar pague únicamente lo que es justo por su consumo. A pesar de estos puntos a favor, el sentimiento predominante sigue siendo de cautela, mientras la población espera que la transición tecnológica se acompañe de una campaña informativa más robusta que brinde certeza a los consumidores.
