Ciudad Juárez, Chih .— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descartó que el fenómeno de ascenso de la derecha observado en diversas regiones de Latinoamérica pueda replicarse próximamente en el país. Durante su intervención, la mandataria sostuvo que las condiciones de vida de la población mexicana han experimentado una mejora sustancial en comparación con periodos anteriores, una situación que, según afirmó, no es solo una percepción subjetiva, sino que se encuentra respaldada por diversas encuestas de opinión pública que reflejan el sentir de la ciudadanía.
La jefa del Ejecutivo Federal reconoció que el contexto económico mundial actual es significativamente distinto y más complejo que el enfrentado en años previos, como en 2024. Mencionó que la nueva situación internacional está marcada por factores externos como la administración de Donald Trump en Estados Unidos y la imposición de aranceles, lo que ha generado una presión adicional sobre los precios internacionales de los combustibles y el petróleo. A pesar de estos desafíos globales, Sheinbaum subrayó que la economía mexicana se mantiene estable y que los niveles de inflación han mostrado variaciones mínimas en los últimos días.
En su análisis sobre la continuidad del proyecto político que encabeza, la presidenta enfatizó que la baja probabilidad de un retorno de la oposición conservadora se debe al bienestar social generado. No obstante, admitió que todavía existen áreas de oportunidad y mucho trabajo por realizar, especialmente en lo que respecta a la promoción de la inversión nacional y extranjera. Estos esfuerzos son vistos como fundamentales para fortalecer la estructura económica del país frente a las fluctuaciones del mercado externo y las tensiones comerciales internacionales.
Finalmente, la mandataria reiteró su compromiso de seguir trabajando en políticas que beneficien directamente a la gente, considerando que la satisfacción social es la principal barrera contra el avance de modelos políticos distintos al actual. Las declaraciones de la presidenta Sheinbaum ocurren en un momento de reconfiguración política en el continente, posicionando a México como un caso excepcional basado en la estabilidad de su mercado interno y el apoyo popular hacia el gobierno federal.
