México.- México enfrenta un problema persistente en materia laboral: la alta informalidad. Especialistas del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtieron que el incremento en los costos del empleo formal, incluidos los aumentos al salario mínimo y las contribuciones sociales, podría convertirse en un factor que impulse a más trabajadores y empresas hacia la informalidad.
Durante la presentación del “Estudio Económico de México 2026”, Aida Caldera, representante de la OCDE, señaló que cuando formalizarse resulta más costoso, tanto empleadores como trabajadores encuentran incentivos para mantenerse fuera del sistema. Esta dinámica genera un círculo negativo, ya que la informalidad está asociada con menor productividad y limita el crecimiento económico.
De acuerdo con los datos expuestos, más de la mitad de los trabajadores en el país se encuentran en condiciones de informalidad, lo que implica menor acceso a seguridad social, bajos ingresos y escasas oportunidades de capacitación. El organismo internacional subrayó que se trata de un problema estructural que no puede resolverse con una sola política pública.
El panorama se agrava debido al desbalance entre la oferta y la demanda laboral. Cada año se incorporan más de un millón de personas al mercado de trabajo, mientras que solo se generan alrededor de 270 mil empleos formales, lo que empuja a millones hacia esquemas informales.
Cifras del INEGI indican que, hasta octubre de 2025, la tasa de informalidad alcanzó el 55.7%, equivalente a 33.9 millones de personas. Ante este escenario, la OCDE plantea la necesidad de una estrategia integral que permita mejorar salarios y condiciones laborales sin elevar los costos al punto de incentivar la informalidad.




