Ciudad de México.– Lo que durante años fue una tradición en mercados populares de México —las cobijas y toallas con rostros de cantantes, actores o figuras de la farándula— ha tomado un giro inesperado. Ahora, el protagonista de estos productos es un actor político: el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, cuya imagen se ha vuelto tendencia en mantas, peluches, figuras de cartón y diversos artículos.
El fenómeno ha ganado fuerza en redes sociales y plataformas de venta luego de la operación del 22 de febrero que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Tras este hecho, la popularidad del funcionario se disparó, convirtiéndolo en una especie de ídolo para muchos usuarios, quienes además han comentado ampliamente su atractivo físico en internet.
Entre los productos que ya circulan en mercados callejeros y tiendas digitales se encuentran cobijas, cojines, decoraciones para fiestas y muñecos conocidos como “Harfuchitos”, los cuales muestran al secretario en distintas versiones: vestido de traje, caracterizado como Batman e incluso en algunas ilustraciones sin camisa. También hay diseños donde aparece rodeado de flores, corazones o abrazando a su perro pastor belga fallecido, Aurelio.

Ser inmortalizado en forma de muñeco suele ser un reconocimiento reservado para figuras presidenciales o personajes muy populares en México, como Dr. Simi, la mascota de la conocida cadena de farmacias. Sin embargo, la reciente popularidad de Harfuch lo ha colocado en ese selecto grupo de figuras que inspiran mercancía masiva.
En plataformas de comercio electrónico como MercadoLibre, una manta con la imagen del funcionario se colocó entre los productos más vendidos, mientras que Amazon ofrece cobijas de franela tamaño matrimonial con su rostro estampado. El interés también ha trascendido fronteras, con compradores de otros países interesados en estos artículos.
Ingrid Rebeca Sánchez, de 22 años, diseñadora de estos productos en una fábrica integrada únicamente por mujeres en la Ciudad de México, explicó a la agencia Reuters que al principio las ventas fueron lentas, pero tras la muerte de “El Mencho” el negocio creció rápidamente. Actualmente, afirma, pueden vender hasta 150 mantas al día e incluso reciben pedidos desde Estados Unidos.
El furor también se refleja en redes sociales, donde usuarios han reaccionado con humor y entusiasmo a la mercancía. Entre los comentarios destacan frases como: “Ese hombre es bellooo”, “Ay nuestro lindo México, país donde todo se puede o si no se inventa”, “Soy de El Salvador y quiero de esas cobijas, está bien guapo” o “Deme una de cada foto”.
Aunque para algunos se trata de una moda curiosa, el fenómeno muestra cómo la cultura popular mexicana puede convertir a figuras públicas en auténticos símbolos virales dentro del comercio informal y digital.
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