Al iniciar el trámite de pensión ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), muchas personas se enfocan en cumplir la edad y las semanas cotizadas requeridas, pero pasan por alto un documento fundamental que puede influir directamente en el monto del pago mensual: la constancia de semanas cotizadas actualizada.
Este documento contiene el registro oficial de todas las semanas cotizadas durante la vida laboral, así como los patrones y periodos trabajados. Si existen errores, omisiones o semanas faltantes, el cálculo de la pensión podría realizarse con una cifra menor a la real, reduciendo el ingreso mensual del beneficiario.
El número de semanas cotizadas es determinante, especialmente para quienes se pensionan bajo el régimen de la Ley 73, ya que de ello depende el porcentaje del salario promedio utilizado para el cálculo. Por ejemplo, si una persona cree tener mil 200 semanas, pero en el sistema aparecen menos, la pensión se calculará con base en esa cifra menor.
Especialistas recomiendan revisar la constancia al menos uno o dos años antes de cumplir la edad de retiro, ya que detectar inconsistencias durante el trámite puede retrasar el proceso. Este documento puede solicitarse en línea a través del portal del IMSS o de forma presencial en una subdelegación.




