Espectáculos.- Durante más de dos décadas, el vínculo entre Paola Núñez y Eiza González estuvo marcado por comparaciones constantes. Ambas iniciaron sus carreras en la televisión mexicana y, en distintos momentos, fueron presentadas como rivales por fans y medios.
Las comparaciones se intensificaron cuando, tras el éxito de Amor en custodia, Eiza protagonizó el remake Amores verdaderos, donde su personaje fue puesto en paralelo con el que Núñez había interpretado años antes, alimentando titulares sobre una supuesta competencia.
Sin embargo, la narrativa hoy es distinta. En entrevista, Núñez reconoció que comprende la sensación de falta de reconocimiento en el país de origen:
“Yo sí he experimentado también esto de que nadie es profeta en su propia tierra. De repente sí nos sentimos más consentidas por allá que por acá, pero les agradecemos muchísimo su apoyo.”
Lejos de avivar comparaciones, Paola fue clara en su admiración:
“Ay, yo admiro muchísimo a Eiza y va a trabajar con Henry Cavill y por eso la envidio.”
Con humor y entusiasmo, destacó también las cualidades de González, calificándola como “una mujer sumamente inteligente y trabajadora”.

El peso de un personaje icónico
En paralelo, Núñez recordó el impacto que tuvo en su carrera el melodrama Amor en custodia, proyecto que la consolidó y cuyo personaje aún es recordado por el público dos décadas después.
“Es bien bonito que la gente se acuerde todavía y que me digan ‘Barbie’ por las calles… Pocos actores tienen la dicha de tener un personaje tan icónico”, expresó.
Hoy, el contraste es evidente: mientras en el pasado se hablaba de rivalidad, ahora prevalece el respaldo mutuo. Paola, desde la nostalgia de un personaje emblemático, y Eiza, desde su consolidación en Hollywood, parecen haber dejado atrás las comparaciones para construir una narrativa basada en respeto y admiración profesional.




