PETA pide trasladar a ‘Punch’ a un santuario; advierte que su caso refleja trauma por cautiverio
Ichikawa, Japón. La organización internacional de defensa de los animales PETA solicitó el traslado del macaco japonés “Punch” a un santuario especializado, al considerar que su situación en cautiverio no es “adorable”, sino una muestra del trauma que puede sufrir un primate joven aislado de su entorno natural.
El caso del pequeño macaco, de siete meses de edad, se volvió viral en redes sociales debido a su apego a un peluche de orangután, al que se aferra dentro del zoológico de la ciudad de Ichikawa. La imagen generó ternura entre usuarios de internet, pero también abrió un debate sobre las condiciones en que vive.
La postura de PETA
En un comunicado difundido este martes, la organización afirmó que Punch debería crecer en un grupo familiar estable, aprendiendo habilidades sociales propias de su especie y desarrollándose en un entorno más adecuado.
Jason Baker, presidente de PETA Asia, señaló que lo que muchos consideran una escena conmovedora es, en realidad, “un vistazo al trauma de un primate joven y muy sociable que lidia con el aislamiento y la pérdida”.
La organización pidió al zoológico que “haga lo correcto” y gestione el traslado del animal a un santuario con mejores condiciones para su bienestar.
El contexto del caso
Punch fue rechazado por su madre tras su nacimiento en julio pasado y desde entonces ha sido criado por personal del zoológico. Como parte de su cuidado, se le proporcionó un peluche que, según reportes, se convirtió en un objeto de apego similar a una figura materna.
Recientemente, también circularon videos en redes sociales donde se observa al pequeño siendo intimidado por otro macaco. El zoológico explicó que el episodio fue aislado y lo calificó como parte del proceso normal de socialización de la especie.
Debate sobre zoológicos y viralidad
PETA sostuvo que la fama en internet es pasajera y puede contribuir a prácticas en las que animales jóvenes son exhibidos para atraer visitantes, mientras enfrentan consecuencias a largo plazo derivadas del cautiverio.
Por su parte, el zoológico no ha anunciado cambios en la situación del macaco y mantiene que las interacciones observadas forman parte de su adaptación social.
El caso de Punch continúa generando discusión en redes sociales y entre organizaciones defensoras de los animales sobre el bienestar de especies silvestres en espacios de exhibición.


