Congreso de Perú destituye a José Jerí, presidente que rompió relaciones con México
El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, quien había asumido el cargo en octubre pasado tras la salida de Dina Boluarte. La remoción se dio con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, en medio de una investigación fiscal por presunta corrupción.
Jerí, de 39 años, llevaba poco más de cuatro meses en el poder. La Fiscalía abrió en enero una indagatoria preliminar en su contra por presunto patrocinio ilegal de intereses y tráfico de influencias, luego de que se revelara que sostuvo reuniones no registradas oficialmente con dos empresarios chinos.
La destitución ocurre a dos meses de las elecciones presidenciales del 12 de abril y profundiza la inestabilidad política del país sudamericano, que desde 2018 ha tenido siete presidentes. De ellos, cuatro han sido removidos por el Parlamento.
Tras la salida de Jerí, el Congreso deberá elegir a un nuevo mandatario interino entre los legisladores, quien gobernará hasta el 28 de julio, fecha en que asumirá el presidente electo. De manera provisional, se analiza que el titular del Congreso pueda encargarse del Ejecutivo mientras se concreta la designación.
La crisis que derivó en su destitución comenzó cuando la prensa reveló que Jerí se reunió en varias ocasiones con empresarios chinos, entre ellos Yang Zhihua, ganador de una licitación para construir una hidroeléctrica en 2023. Según reportes, el empresario buscaba una prórroga para iniciar la obra y evitar perder una garantía económica ante el Estado.
Además, la Fiscalía también lo investiga por un presunto caso de tráfico de influencias agravado relacionado con la contratación de mujeres que se reunieron con él en el palacio presidencial.
Durante la sesión parlamentaria, manifestantes se congregaron en las inmediaciones del Congreso para exigir su salida, celebrando su destitución una vez que fue confirmada.
En el ámbito internacional, uno de los episodios más polémicos de su breve gobierno fue la ruptura de relaciones diplomáticas con México el 3 de noviembre, luego de que la administración de Claudia Sheinbaum otorgara asilo a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez.
Jerí había defendido su gestión asegurando que su prioridad fue garantizar la seguridad interna y conducir al país hacia elecciones imparciales. Tras su destitución, regresará a su curul como legislador hasta el término del actual periodo parlamentario.


