Estados Unidos.- El reverendo Jesse Jackson, pionero del movimiento por los derechos civiles y figura clave en la política estadounidense contemporánea, falleció a los 84 años tras enfrentar durante más de una década complicaciones derivadas de la parálisis supranuclear progresiva (PSP).
En un mensaje difundido por su familia, se destacó su legado como “líder servidor” y defensor incansable de los oprimidos. “Su inquebrantable fe en la justicia, la igualdad y el amor inspiró a millones”, expresaron, al tiempo que llamaron a continuar la lucha por los valores que marcaron su vida.
Una enfermedad progresiva
Jackson fue diagnosticado inicialmente con enfermedad de Parkinson en 2017, luego de presentar síntomas desde 2014. Sin embargo, en abril de 2025 médicos confirmaron que padecía parálisis supranuclear progresiva, un trastorno neurológico poco común y más agresivo que afecta el equilibrio, el movimiento, la vista y la capacidad para tragar.
En noviembre de 2025 fue hospitalizado en el Northwestern Memorial Hospital de Chicago por complicaciones relacionadas con la enfermedad. Aunque logró estabilizarse temporalmente, su estado de salud continuó deteriorándose en los meses siguientes.
De la segregación al escenario nacional
Nacido el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, Jackson creció en el contexto de la segregación racial en el sur de Estados Unidos. Durante la década de 1960 se convirtió en colaborador cercano de Martin Luther King Jr., participando en movilizaciones históricas como la marcha de Selma.
Tras el asesinato de King en 1968, Jackson emergió como una de las voces más influyentes del movimiento, centrando su activismo en la justicia económica, el derecho al voto y el empoderamiento de comunidades afroamericanas y sectores marginados.

Candidato presidencial y negociador internacional
En 1984 y 1988 buscó la candidatura presidencial por el Partido Demócrata. En su segunda campaña logró millones de votos y ganó varios estados en elecciones primarias, convirtiéndose en el primer afroamericano en montar una campaña presidencial competitiva a nivel nacional.
Fundó la National Rainbow Coalition, que posteriormente se fusionó con Operation PUSH para crear la Rainbow PUSH Coalition, organización dedicada a promover programas sociales, diversidad corporativa y derechos civiles.
En el ámbito internacional, medió en liberaciones de rehenes en países como Siria, Cuba e Irak. En 1999 facilitó la liberación de soldados estadounidenses en Yugoslavia, acción que le valió la Medalla Presidencial de la Libertad otorgada por Bill Clinton.
Legado y controversias
A lo largo de su trayectoria también enfrentó controversias, como declaraciones consideradas ofensivas en la década de 1980, por las cuales ofreció disculpas públicas. Asimismo, su hijo, Jesse Jackson Jr., fue sentenciado en 2013 por malversación de fondos de campaña.
Jackson estuvo casado con Jacqueline Brown desde 1962 y fue padre de seis hijos. Pasó sus últimos días en Chicago acompañado de su esposa y familiares cercanos.
Aunque aún no se han anunciado detalles oficiales sobre homenajes públicos, se anticipan tributos de líderes políticos, activistas y comunidades afroamericanas que reconocen en él a una figura clave que tendió puentes entre el movimiento clásico por los derechos civiles y las luchas contemporáneas por la justicia social.


