Mundo.- El pasado 15 de febrero, el gobierno israelí aprobó formalmente la reapertura de un proceso de registro de tierras ocupadas en Cisjordania, una medida que no se realizaba desde 1967. Con ello, determinó que el territorio ocupado por colonos judíos será considerado “propiedad del Estado”, lo que ha sido interpretado por la comunidad internacional como una anexión.
La decisión provocó una oleada de reacciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Autoridad Palestina condenó “categóricamente” la medida y rechazó cualquier intento de designar tierras de Cisjordania como “territorio público” bajo control de la fuerza de ocupación. Asimismo, sostuvo que las nuevas disposiciones son “legalmente inválidas” y equivalen al “inicio de facto de un proceso de anexión”.
Por su parte, el gobierno de Egipto condenó “en los términos más enérgicos” la decisión israelí, al considerar que el registro de tierras ocupadas representa “una escalada peligrosa destinada a consolidar el control israelí” y una violación a los acuerdos internacionales.
El rey Abdalá II de Jordania también expresó su rechazo, al señalar que estas acciones socavan los esfuerzos para restaurar la paz en la región.
En la misma línea, la Unión Europea pidió a Israel que revoque la aprobación del proceso, al considerarlo “una nueva escalada” hacia el control total en Cisjordania ocupada. El portavoz de Relaciones Exteriores del bloque europeo afirmó que “la anexión es ilegal según el derecho internacional”.
الخارجية: قرار الاحتلال بتحويل أراضي الضفة الغربية إلى “أملاك دولة” باطل ويهدف الى ضم الضفة الغربية
تدين وزارة الخارجية والمغتربين بأشد العبارات قرار حكومة الاحتلال الإسرائيلي وترفض اي محاولة لما يكلق عليه تحويل أراضي الضفة الغربية المحتلة إلى ما يُسمّى “أملاك دولة” تابعة لسلطة… pic.twitter.com/kHULsabfk2
— State of Palestine – MFA 🇵🇸🇵🇸 (@pmofa) February 15, 2026
Medidas previas para ampliar el control
Una semana antes, el 8 de febrero, Israel había aprobado una serie de medidas que permiten aumentar su control sobre Cisjordania. Entre ellas, la derogación de una ley que impedía a colonos adquirir tierras en ese territorio palestino.
Asimismo, las disposiciones autorizan a Israel administrar diversos sitios religiosos, incluso aquellos ubicados en zonas bajo control de la Autoridad Palestina. De acuerdo con reportes internacionales, la intención es fortalecer y expandir los asentamientos de colonos judíos en la región ocupada desde 1967.
El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, declaró que el objetivo es “enterrar la idea de un Estado palestino”, lo que ha intensificado las tensiones diplomáticas en Medio Oriente.
La comunidad internacional mantiene la atención en el desarrollo de los acontecimientos, ante el riesgo de un nuevo incremento en la conflictividad en la región.


