Exiliados venezolanos en Miami cuestionan postura de Sheinbaum sobre recepción de deportados
La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), con sede en Miami, acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de minimizar el papel de México en la recepción de migrantes venezolanos deportados desde Estados Unidos, al asegurar que la realidad que enfrentan dista de las declaraciones oficiales.
En un pronunciamiento público, la agrupación afirmó que en los últimos meses “miles de venezolanos” han sido enviados a territorio mexicano mediante coordinaciones que califican como informales o de carácter humanitario, pero sin que se les otorgue documentación migratoria que les permita regularizar su estancia.
De acuerdo con Veppex, los migrantes quedarían en condición irregular, sin acceso formal a empleo, servicios de salud o garantías de movilidad segura dentro del país. La organización sostiene que esto contradice el discurso del gobierno mexicano sobre asistencia humanitaria y apoyo a quienes deseen permanecer en México.
El grupo también señaló que, aunque la mandataria ha reiterado que México no firmará un acuerdo para convertirse en “tercer país seguro”, en la práctica sí estaría recibiendo a personas deportadas de otras nacionalidades, entre ellas venezolanos, durante la actual administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Como ejemplo de los riesgos que enfrentan los migrantes varados, Veppex mencionó el naufragio reciente de una embarcación en el Caribe panameño en la que viajaban 16 personas, en su mayoría venezolanos que habían quedado en México tras ser expulsados de Estados Unidos. En el accidente fallecieron dos mujeres venezolanas y un ciudadano colombiano.
La organización argumentó que estas situaciones podrían contravenir principios internacionales como el de no devolución (non-refoulement) establecidos en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967, instrumentos de los que México es Estado parte.
Hasta el momento, el gobierno mexicano ha reiterado que brinda asistencia humanitaria a personas deportadas, pero ha rechazado la existencia de un acuerdo formal para recibir migrantes de terceros países de manera permanente.


