Ciudad de México.– Aunque el primer actor Eric del Castillo y su esposa, doña Kate Trillo, han expresado públicamente su aprobación hacia la relación sentimental de su hija Kate del Castillo con el cinefotógrafo Édgar Bahena, el veterano actor no oculta su deseo de verla nuevamente en el altar.
Durante una reciente entrevista, don Eric comentó con franqueza su postura:
“A mí me gustaría que se casaran en Celaya, en el templo del Carmen. Es precioso el templo. Eso es lo que yo quisiera”.
Su declaración fue acompañada por una respuesta entre risas de su esposa, quien al hablar de uniones libres las llamó “arrimonios”, aunque luego aclaró que lo más importante es la felicidad de su hija:
“Yo quisiera que se casaran donde fuera, donde fuera”.
Kate del Castillo mantiene desde hace tiempo una relación discreta con Édgar Bahena, director de fotografía con participación en diversos proyectos audiovisuales. Pese a evitar los reflectores en su vida privada, la pareja ha aparecido junta en algunas ocasiones públicas.
La actriz ha estado casada en dos ocasiones. Su primer matrimonio fue con el futbolista Luis García, del cual se separó en medio de una intensa polémica mediática. Años más tarde contrajo nupcias con el actor Aarón Díaz, relación que también terminó en divorcio. Tras esas experiencias, Kate ha optado por llevar su vida amorosa con mayor madurez y sin presiones externas.

Durante la conversación, Eric del Castillo también compartió un episodio difícil que enfrentó recientemente: la muerte de su hermano Gustavo. Visiblemente afectado, relató que intentó intervenir en su tratamiento cuando supo de la gravedad de su estado, pero fue demasiado tarde:
“Tuve que intervenir yo para que se curara, porque se abandonó… andaba mal por dentro. Y me enteré yo y luego, luego a tratarlo, pero pues ya era demasiado tarde”.
En cuanto a su salud, el actor mencionó que ha tenido problemas de visión en ciertas épocas del año, aunque aseguró que se mantiene en buen estado general:
“A veces bien, a veces pues no sé cuándo, pero son ciertas épocas del año donde sí sufro un poquito de los ojos, pero en general el 95% estoy muy bien”.
Entre recuerdos familiares, reflexiones personales y su anhelo de ver a su hija formalizar su relación, Eric del Castillo se muestra como un hombre que abraza la tradición, pero también reconoce la importancia de la felicidad y libertad de sus seres queridos.



