Investigación documenta miles de desapariciones en Gaza tras bombardeos de alta intensidad
Una investigación difundida por Al Jazeera señala que equipos de Defensa Civil en Gaza han registrado 2,842 casos de personas que desaparecieron tras bombardeos ocurridos desde octubre de 2023, en incidentes donde no se hallaron restos completos de las víctimas.
De acuerdo con el reporte, los rescatistas aplican un protocolo forense que compara el número de ocupantes reportado por las familias con los cuerpos recuperados en los inmuebles atacados. Cuando la cifra no coincide y tras una búsqueda exhaustiva solo se encuentran rastros biológicos mínimos, los casos son clasificados como personas “evaporadas”.
El informe menciona el uso de explosivos de alta temperatura, incluidos modelos como el MK-84 y el BLU-109, capaces de generar temperaturas extremas al momento de la detonación. Especialistas consultados explican que este tipo de armas puede producir una intensa onda de calor y presión en espacios cerrados, lo que incrementa el nivel de destrucción.
Autoridades sanitarias locales señalan que la combinación de calor extremo, presión y combustión puede provocar daños severos en tejidos humanos, dificultando la recuperación de restos identificables en algunos escenarios.
En el plano internacional, juristas y académicos han debatido si el uso de este tipo de armamento en zonas densamente pobladas podría constituir violaciones al derecho internacional humanitario. Organismos multilaterales han emitido pronunciamientos y medidas provisionales en relación con la protección de la población civil.
El contexto se desarrolla en medio de nuevas autorizaciones de venta de armamento por parte del gobierno de Donald Trump a Israel, mientras continúan los llamados internacionales para un alto el fuego y para garantizar el acceso a ayuda humanitaria en la región.
Familias afectadas sostienen que, más allá de los debates legales y técnicos, enfrentan la imposibilidad de recuperar los cuerpos de sus seres queridos, lo que prolonga el duelo en un conflicto que sigue generando repercusiones humanitarias.


