Respaldo a Trump coloca a Rob Schneider y Nicki Minaj en el centro de la polémica en Hollywood
El respaldo público al presidente Donald Trump por parte del actor Rob Schneider y la cantante Nicki Minaj desató una fuerte controversia dentro de la industria del entretenimiento en Estados Unidos, en un contexto marcado por tensiones políticas y protestas contra las redadas migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Nicki Minaj y el quiebre con la industria musical
La polémica se intensificó cuando Nicki Minaj se declaró públicamente “fan número uno” de Trump, postura que contrastó con posiciones críticas que había sostenido en el pasado sobre la política migratoria republicana. Tras sus declaraciones, varias figuras del pop como Britney Spears, Avril Lavigne y Katy Perry eliminaron colaboraciones y referencias compartidas con la rapera, sin emitir comunicados formales.
Su ausencia en los Premios Grammy de 2026 reforzó la percepción de distanciamiento. Durante la ceremonia, el presentador Trevor Noah ironizó sobre su cercanía con Trump, comentario que fue interpretado como una señal del clima político que atraviesa la industria musical.
Rob Schneider y su alineación con el trumpismo
Por su parte, Rob Schneider se ha convertido en uno de los actores más visibles del espectáculo en apoyo a Trump. Sus declaraciones han generado especial rechazo luego de que justificara públicamente la muerte de Renee Nicole Good durante un operativo de ICE, y acusara al Partido Demócrata de proteger a criminales al oponerse a deportaciones.
Schneider sostiene que sus posturas políticas lo han marginado de Hollywood y ha utilizado esa narrativa para presentarse como una figura disidente, alineada no solo con Trump sino también con Robert F. Kennedy Jr..
Un Hollywood cada vez más polarizado
El caso de Minaj y Schneider refleja la creciente polarización política dentro del entretenimiento estadounidense. En un entorno donde muchos artistas han asumido posturas críticas frente a las políticas migratorias y de seguridad, el apoyo abierto a Trump se ha convertido en un factor de alto costo simbólico y profesional, reavivando el debate sobre hasta qué punto la ideología política condiciona hoy las relaciones y trayectorias en Hollywood.


