Banco del Bienestar opera con vacío legal: 8 de cada 10 sucursales no acreditan la posesión de sus predios
En el inicio de 2026, Banco del Bienestar enfrenta un problema de certeza jurídica en su infraestructura: 84% de sus sucursales carecen de instrumentos legales vigentes que acrediten el uso o la posesión de los terrenos donde operan, de acuerdo con un informe del Órgano Interno de Control de la propia institución.
La revisión se concentró en 2,750 sucursales construidas como parte del plan de expansión y encontró que solo 431 cuentan con algún documento jurídico —contratos de comodato, actas de asignación de uso o escrituras—. Además, una parte relevante de esos instrumentos no está inscrita ante las autoridades correspondientes o tiene vigencias vencidas, lo que limita la seguridad legal de los inmuebles.
Durante la administración federal anterior, el Banco del Bienestar sustituyó a Bansefi y ejecutó un plan que llevó su red a 3,149 sucursales, la más grande del país. La construcción de las nuevas sedes estuvo a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, y en 2024 se firmaron actas finiquito para formalizar la entrega física de los inmuebles al banco. Sin embargo, en ese proceso solo 212 sucursales tenían acreditado el uso o la posesión legal del predio; más de 2,500 quedaron pendientes de regularización.
El rezago jurídico persiste pese a que la institución es clave para la dispersión de programas sociales y la promoción del ahorro entre beneficiarios. El informe subraya que, aun concluido el plan de expansión, no se completaron las gestiones para obtener los instrumentos legales necesarios en 2,319 predios.
Entre las observaciones, el documento señala fallas de gobernanza: no se definió una estructura organizacional clara para asignar responsabilidades; no se establecieron metas u objetivos institucionales; no se identificaron riesgos de corrupción en el proceso; y no se integraron expedientes completos —físicos y electrónicos— que acrediten las gestiones para la regularización de cada inmueble.
A estas irregularidades se suman deficiencias operativas y regulatorias. El ex titular de la Condusef, Mario Di Costanzo, advirtió que muchas sucursales ni siquiera cuentan con contratos de arrendamiento, pues operan bajo esquemas de comodato o préstamo, incluidos predios dentro de instalaciones militares o módulos tipo kiosco en zonas urbanas.
También alertó sobre incumplimientos a la normativa bancaria. De acuerdo con el especialista, varias sedes no cumplen con disposiciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores en materia de seguridad y operación mínima, como vidrios antibalas, áreas segregadas para gerencia y prevención de lavado de dinero, rutas discretas para el traslado de efectivo y criterios para la ubicación de cajeros automáticos.
El diagnóstico coloca al Banco del Bienestar ante un riesgo legal y operativo que contrasta con su papel estratégico en la política social. Mientras no se regularice la situación jurídica de los predios y se atiendan las observaciones regulatorias, la institución seguirá operando con certeza limitada sobre una parte sustantiva de su infraestructura.


