Sheinbaum rechaza exaltación histórica de Trump sobre invasión de 1847 y llama a proteger la soberanía nacional
Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones del mandatario estadounidense Donald Trump, quien recientemente conmemoró la guerra entre México y Estados Unidos de 1846-1848 y calificó la toma de la Ciudad de México en 1847 como una “victoria legendaria” para su país.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum rechazó la narrativa difundida por el presidente estadounidense y subrayó que su gobierno no comparte esa visión del pasado. Al ser cuestionada sobre el tema, afirmó que México debe mantener una postura firme ante discursos que justifican episodios de intervención extranjera y pérdida territorial. “No somos Santa Anna, hay que defender la soberanía”, señaló, en referencia al expresidente mexicano asociado históricamente con derrotas militares del siglo XIX.
Las declaraciones de Trump incluyeron alusiones al Tratado de Guadalupe-Hidalgo, acuerdo que puso fin al conflicto armado y que derivó en la cesión de más de la mitad del territorio mexicano a Estados Unidos, incluyendo regiones que hoy conforman California, Nuevo México, Arizona y otros estados del suroeste estadounidense.
Para el gobierno mexicano, el señalamiento no es solo un asunto histórico. La respuesta ocurre en un contexto de tensión bilateral marcado por discusiones sobre seguridad, soberanía y la posibilidad de acciones unilaterales de Estados Unidos en territorio mexicano. En ese escenario, la Presidencia consideró necesario fijar una postura política clara y deslindarse de cualquier lectura que celebre la invasión o minimice sus consecuencias.
Sheinbaum enfatizó que la relación entre ambos países debe construirse desde el respeto mutuo y la autodeterminación, y que su administración no avala discursos que reabren heridas históricas ni legitiman la pérdida territorial como un triunfo. El intercambio elevó el tono del debate público y reactivó en México una reflexión sobre la memoria histórica y el significado actual de la soberanía nacional.


