Estados Unidos pone en la mira a capos que operan en México y ofrece recompensas millonarias por su captura
Washington.– El gobierno de Estados Unidos mantiene vigente una estrategia de recompensas económicas para obtener información que permita detener a 15 presuntos narcotraficantes que continúan operando en México, con una bolsa total que asciende a 94 millones de dólares.
De acuerdo con datos del Departamento de Estado de Estados Unidos, estas recompensas forman parte de los programas de cooperación internacional y están dirigidas a desarticular redes criminales involucradas en el tráfico de cocaína, metanfetamina, heroína y fentanilo hacia territorio estadounidense.
La lista es encabezada por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, por quien se ofrece una recompensa de hasta 15 millones de dólares. Washington lo señala como uno de los principales responsables de la expansión del tráfico de drogas sintéticas y de actos de violencia contra autoridades y grupos rivales.
También figuran Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, identificados como líderes de la facción conocida como “Los Chapitos”, vinculada al Cártel de Sinaloa, así como Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”, presunto dirigente de Cárteles Unidos en Michoacán. Por cada uno de ellos se ofrecen recompensas de hasta 10 millones de dólares.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas organizaciones mantienen estructuras activas de producción, transporte y lavado de dinero en diversas regiones del país, con presencia en estados clave del norte, centro y occidente de México, lo que explica su prioridad dentro de la agenda de seguridad bilateral.
Washington aclaró que los pagos no son automáticos y solo se entregan cuando la información proporcionada es verificada y conduce de manera directa a la captura o judicialización de los objetivos. Con esta estrategia, Estados Unidos busca debilitar las rutas del narcotráfico y las finanzas de los grupos criminales que considera una amenaza directa para la seguridad regional.


