Venezuela modifica su marco energético y vuelve a atraer capital privado internacional al sector petrolero
Caracas.– El Parlamento de Venezuela aprobó un nuevo paquete legislativo que marca un giro histórico en la política energética del país, al permitir nuevamente la participación directa de empresas petroleras extranjeras tras más de dos décadas de control estatal casi absoluto sobre la industria.
Las reformas otorgan a compañías privadas control total sobre la producción y comercialización de crudo, además de establecer mecanismos independientes para la resolución de disputas entre el Estado y los inversionistas, un punto clave que había sido señalado durante años como un obstáculo para la inversión internacional.
El cambio contrasta con la política implementada a inicios de los años 2000, durante el gobierno de Hugo Chávez, cuando la mayoría de las petroleras extranjeras fueron expulsadas y el sector fue nacionalizado. Tras los recientes acontecimientos políticos y la salida del poder de Nicolás Maduro, las nuevas autoridades han manifestado su intención de reinsertar a Venezuela en los mercados energéticos globales.
La ley fue firmada por la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, en un acto con trabajadores de la empresa estatal petrolera. De manera paralela, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos inició el levantamiento gradual de sanciones que durante años limitaron severamente la producción y exportación de crudo venezolano.
Analistas señalan que, pese a que el país cuenta con algunas de las mayores reservas petroleras del mundo —principalmente en la cuenca del Orinoco y en el entorno del lago de Maracaibo—, el impacto real de esta apertura dependerá de factores como la estabilidad política, la respuesta de las aseguradoras marítimas y la disposición de refinerías internacionales para procesar el crudo pesado venezolano. Aunque la nueva legislación reduce varias incertidumbres, el futuro del sector energético del país aún se percibe como un escenario en evolución.


