Durante una jornada laboral como cualquier otra, un recolector de basura encontró un objeto inesperado: una extensa carta de amor escrita a mano por una joven en 2024, cuidadosamente doblada dentro de una bolsa de residuos. El hallazgo sorprendió al trabajador, quien decidió compartirlo con sus compañeros antes de continuar con su labor.
Lejos de ignorarlo, el recolector leyó fragmentos del mensaje, destacando la dedicación y sentimiento plasmados en el texto. Sin embargo, lo que más llamó la atención fue el contexto: el hecho de que dos años después de haber sido escrita, la carta acabara en la basura. Esto generó comentarios entre los trabajadores, quienes interpretaron el destino del mensaje como un signo evidente de desinterés por parte del joven destinatario.
“Se ve que vos estabas muy enamorada de él, pero él me parece que no”, expresó el recolector con una mezcla de humor y compasión. Su frase, pronunciada mientras mostraba la carta ante la cámara, fue captada en video por uno de sus compañeros y pronto se convirtió en contenido viral.
@unitel.bo Un recolector de basura encontró una carta romántica entre la basura. Al abrirla, se sorprendió al ver que cada hoja estaba cubierta de un montón de besos. Video: pabloneves1984 en TikTok #Unitel #Virales #Carta #Romance #Basura ♬ sonido original – UNITEL BOLIVIA
Reacción del público y viralización
El video fue publicado en redes sociales y rápidamente superó las 210 mil reproducciones, acumulando más de 6 mil “me gusta” y 500 comentarios. Las reacciones de los internautas oscilaron entre la empatía y el humor: “Ay pobre la chica”, “Cómo lo vas a tirar a la basura, no podés”, y “Por eso es que no se dedican cartas jajaja”, fueron algunas de las respuestas más repetidas.
Este episodio demuestra cómo un momento cotidiano puede capturar la atención colectiva y convertirse en un fenómeno compartido. A través de la sencillez del gesto y la carga emocional de la carta, el video logró conectar con miles de personas, evocando reflexiones sobre el amor, el desamor y los recuerdos que, a veces, terminan olvidados… incluso entre la basura.


