Ciudad de México.– Un frente invernal de gran escala que mantiene a amplias zonas de Estados Unidos bajo temperaturas bajo cero y fuertes nevadas ha provocado una ruptura en los mercados energéticos de Norteamérica, elevando los precios del gas natural y encendiendo alertas en México por su alta dependencia de este combustible importado.
Las condiciones climáticas extremas han afectado la producción y el transporte de gas natural y crudo en Estados Unidos, particularmente en Texas y en las cuencas del sur, lo que ha presionado los precios mayoristas del energético. México importa la mayor parte del gas que consume a través de ductos desde territorio estadounidense, principalmente para la generación de electricidad.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las exportaciones de gas natural a México alcanzaron un máximo histórico en mayo de 2025, con un promedio de 7.5 mil millones de pies cúbicos diarios. Este aumento responde al crecimiento acelerado de la demanda mexicana, impulsada sobre todo por el sector eléctrico, que hoy depende del gas como columna vertebral de la generación.
El gas estadounidense ingresa a México por cuatro corredores principales: sur de Texas, oeste de Texas, Arizona y California, con una capacidad conjunta de 14.8 mil millones de pies cúbicos diarios. En 2024, el 91% de las exportaciones por ducto a México se concentraron en el oeste y sur de Texas, consolidando a estas regiones como ejes estratégicos del comercio transfronterizo.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió sobre posibles afectaciones en el suministro, similares a las registradas durante la helada de 2021, y señaló que podrían darse incrementos en el precio del gas. Explicó que existe un contrato especial con las empresas proveedoras que regula bajo qué condiciones puede ajustarse el precio.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) activó protocolos preventivos para garantizar el suministro eléctrico nacional, incluyendo el uso de combustibles alternos como combustóleo y diésel. La empresa informó que evalúa variables estratégicas como precios del gas, estatus de transporte y almacenamiento, y disponibilidad de insumos sustitutos.
Especialistas han reiterado que la dependencia casi total de un solo origen y de pocos proveedores privados representa una vulnerabilidad estructural para México. Actualmente, cerca del 60% de la electricidad del país se genera con gas natural importado, lo que hace que cualquier falla técnica en Texas o un alza abrupta en precios internacionales impacte directamente en los costos de generación eléctrica.
Empresas como IEnova (Sempra Energy), Trafigura, Kinder Morgan y Energy Transfer juegan un papel clave en esta red de suministro, al operar puntos de entrada, comercializar el combustible y administrar los ductos que conectan la producción estadounidense con la frontera mexicana.
Las autoridades federales mantienen vigilancia permanente sobre la evolución del frente frío y sus efectos en el mercado energético, mientras refuerzan medidas de resiliencia operativa para evitar interrupciones en el servicio eléctrico y mitigar el impacto económico para los usuarios.


