Ecatepec, México.– Un inmueble utilizado como call center clandestino para extorsión telefónica y venta de droga fue asegurado en la colonia Francisco I. Madero, en Ecatepec, tras un operativo conjunto entre la Policía Metropolitana y fuerzas federales. La intervención reveló cómo estructuras criminales operan desde viviendas comunes para cometer delitos de alto impacto.
El hallazgo se produjo durante patrullajes preventivos sobre la calle Venustiano Carranza, donde elementos de seguridad detectaron a tres hombres armados. Al notar la presencia policial, los sujetos intentaron ingresar rápidamente a un domicilio, lo que levantó sospechas y derivó en una revisión inmediata.
Durante la inspección, las autoridades confirmaron que portaban envoltorios con marihuana, cristal y cocaína, además de una réplica de arma de fuego. También intentaron sobornar a los oficiales con cinco mil pesos en efectivo, lo que agravó su situación legal.
Los detenidos fueron identificados como Ariel “N”, Daniel Omar “N” y Bayron Alejandro “N”, quienes fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Se les imputaron delitos contra la salud, cohecho, así como portación, tráfico y acopio de armas prohibidas.
Las primeras entrevistas permitieron establecer que los tres formaban parte de una banda dedicada a la extorsión telefónica y al narcomenudeo. Las investigaciones preliminares confirmaron que el inmueble funcionaba como un call center criminal, desde donde se realizaban llamadas de extorsión y se coordinaba la venta de droga, utilizando líneas telefónicas, bases de datos y guiones de amenaza.
El domicilio está vinculado al grupo delictivo “La Chokiza”, cuyo líder, Alejandro “N”, alias “El Choko”, fue detenido en septiembre de 2025. Pese a esa captura, las autoridades confirmaron que la estructura continuaba operando mediante células independientes.
El inmueble fue asegurado oficialmente para que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México lleve a cabo un cateo exhaustivo, con el objetivo de localizar equipos de comunicación, registros de llamadas, listas de víctimas y posibles vínculos con otros delitos.
De forma paralela, se implementó un operativo de seguridad perimetral con apoyo de la Marina y la Guardia Nacional para evitar la sustracción de evidencia o intentos de recuperación del inmueble por parte de integrantes del grupo delictivo.
Autoridades señalaron que este aseguramiento representa un golpe estratégico contra las redes de extorsión en el Estado de México, aunque reconocieron que el combate a estos delitos requiere inteligencia constante, denuncias ciudadanas y coordinación interinstitucional para impedir que nuevos centros clandestinos sustituyan a los ya desmantelados.



