Ciudad de México, México.– A unos meses de la realización del Mundial 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta amenazas de posibles movilizaciones y protestas que podrían afectar el desarrollo del evento. El Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano advirtió sobre un eventual boicot mediante bloqueos carreteros si el Gobierno federal no atiende sus demandas en materia de política agroalimentaria.
La organización señaló que las actuales políticas, incluidas dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), han mantenido a pequeños productores en condiciones de quiebra. Ante la magnitud del evento, la inversión en infraestructura y la atención global que tendrá México durante la Copa del Mundo, el Frente planteó escenarios de presión social si no reciben respuesta de la presidenta.
Eraclio Rodríguez, dirigente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, afirmó en entrevista que las movilizaciones no afectarían directamente al pueblo mexicano, sino a los sectores económicos con mayor poder adquisitivo que se benefician de este tipo de eventos.
“Si nosotros hacemos un boicot, no vamos a perjudicar a nadie de nuestro pueblo. Vamos a perjudicar a los ricos que sí vienen… Tomamos las carreteras y se acabó el Mundial. Ni siquiera tenemos que ir a los estadios”, declaró.
Rodríguez también señaló que los altos costos de los boletos para el Mundial 2026 dejarán fuera a muchos mexicanos, mientras los campesinos enfrentan dificultades para vender sus productos. Aseguró que no permitirán que se realicen eventos de esta magnitud mientras persisten problemas para comercializar cosechas en un entorno económico que consideran injusto.
En sus críticas al T-MEC, el dirigente afirmó que el tratado no beneficia a todas las partes y que Estados Unidos es actualmente el país más favorecido en materia agrícola. “Estados Unidos está apoderándose de un mercado que es de todos los mexicanos”, señaló, al referirse al trato privilegiado que, a su juicio, reciben empresas transnacionales sobre productores locales.
Como posibles soluciones, Rodríguez propuso revisar el T-MEC y priorizar el apoyo a la economía de las familias mexicanas en lugar de a las grandes empresas. También cuestionó la venta de productos por debajo de los costos de producción, práctica que calificó como una ilegalidad en el comercio internacional.
Hasta el momento, el Gobierno federal no ha emitido una postura pública sobre estas advertencias. Sin embargo, las amenazas de bloqueos y boicot al Mundial 2026 mantienen en alerta a las autoridades ante la posibilidad de que conflictos sociales interfieran con uno de los eventos deportivos más importantes que se celebrarán en el país.



