North Stonington, Connecticut – Minnie, una imponente Gran Danesa de 97.5 centímetros de altura, ha sido oficialmente reconocida por Guinness World Records como la perra viva más alta del mundo. El récord fue confirmado en junio de 2025 y ha causado furor tanto en la comunidad local como en redes sociales.
Con esta marca, Minnie superó a la anterior campeona femenina, Lizzy, quien ostentaba el récord desde 2014 con 96.41 centímetros. Aunque no logró desbancar al perro macho más alto del mundo, Reggie, ni al poseedor del récord histórico absoluto, Morgan (otra Gran Danesa canadiense de 98.15 cm), el logro de Minnie es motivo de orgullo para su familia, los Nogacek, quienes celebran el reconocimiento con entusiasmo.

Una medición milimétrica y un camino sorprendente
Desde que llegó a casa con apenas dos meses de edad, Minnie llamó la atención por su tamaño poco habitual. Su nombre, irónicamente diminutivo, pronto quedó rebasado por su descomunal crecimiento. Antes del primer año, ya pesaba más de 16 kilos y superaba con creces la estatura típica de su raza a esa edad.
La medición oficial fue una tarea complicada: Ken Nogacek relató a Guinness que fue necesario usar una vara especializada como las que se emplean para medir caballos miniatura. Solo con la ayuda de su golosina favorita —pasta de maní— lograron que se quedara quieta el tiempo suficiente para certificar el récord.

Una vida gigante y llena de ternura
A sus tres años y medio, Minnie no solo es alta: su carácter amistoso ha conquistado a vecinos y extraños. Le encanta pasear en auto, compartir tiempo en el campo con caballos (y un pony más pequeño que ella), y se lleva todas las miradas cuando camina por el vecindario. Las bromas son constantes: algunos preguntan si necesita silla de montar o si asiste a clases de equitación.
Lisa Nogacek, su dueña, dice que los paseos se han convertido en pequeños eventos sociales. “Todos se acercan a acariciarla y a hacerle fotos. Es como una celebridad local”, comenta entre risas.
Más que un récord: un legado y una historia familiar
Minnie no solo es grande en tamaño, también lo es en presencia. Su historia está marcada por el cuidado amoroso de una familia que reconoce su origen noble. “Los gran daneses fueron perros de caza de la nobleza alemana. Hay que tratarlos con dignidad”, afirma Ken, quien asegura que más allá del récord, lo que más valoran es su compañía y el cariño que ofrece a diario.
Para la familia Nogacek, el título de “perra viva más alta del mundo” no solo es una marca en los libros de récords, sino una anécdota que acompaña el día a día de su mascota. Y mientras Minnie camine por Connecticut, con su enorme figura y su personalidad entrañable, seguirá causando asombro y sonrisas allá por donde pase.




