Sheinbaum rechaza cualquier intervención de EE. UU. y recuerda que “la última nos costó la mitad del territorio”
Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó de manera categórica cualquier posibilidad de una intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano, ante las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha sugerido acciones unilaterales contra los cárteles del narcotráfico.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal subrayó que México es un país soberano e independiente, y dejó claro que no existe margen para aceptar injerencias extranjeras bajo ningún pretexto. En ese contexto, apeló a la memoria histórica para reforzar su postura y advertir sobre las consecuencias de este tipo de acciones.
“La última vez que hubo una intervención de Estados Unidos en México se llevó la mitad del territorio”, afirmó Sheinbaum, en alusión a la guerra entre México y Estados Unidos de 1846-1848, conflicto que derivó en la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo y la pérdida de más del 55 % del territorio nacional.
La presidenta recordó que ese episodio histórico marcó de manera profunda la relación bilateral y dejó una lección clara sobre la defensa de la soberanía nacional. Asimismo, evocó otros momentos de intervención extranjera, como la ocupación estadounidense del puerto de Veracruz en 1914 y la intervención francesa del siglo XIX, los cuales —dijo— solo dejaron conflicto, violencia y división.
Sheinbaum enfatizó que, si bien México mantiene canales de cooperación con Estados Unidos en distintos ámbitos, incluido el combate al crimen organizado, dicha colaboración debe darse siempre bajo principios de respeto mutuo y sin subordinación. “Cooperación sí, subordinación no”, reiteró.
Ante los cuestionamientos sobre la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a los grupos delictivos, la jefa del Ejecutivo defendió la estrategia de seguridad de su gobierno y rechazó las voces internas que plantean la posibilidad de aceptar apoyo militar extranjero directo, al considerar que dichas posturas reflejan desconfianza en las instituciones nacionales.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que su administración continuará trabajando en coordinación con otros países, particularmente con Estados Unidos, pero siempre con pleno respeto a la Constitución y a la soberanía de México, dejando claro que cualquier intento de intervención militar extranjera es una línea que no se cruzará.



