Rusia lanza misil hipersónico Oréshnik contra Ucrania y eleva la tensión con Occidente
Kiev.— Rusia lanzó durante la madrugada del viernes un misil balístico hipersónico Oréshnik contra territorio ucraniano, como parte de un ataque aéreo masivo que dejó al menos cuatro personas muertas en la capital del país, informaron autoridades locales. El hecho ocurre en un contexto de creciente tensión internacional, luego de que Moscú rechazara planes europeos para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un eventual alto el fuego.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, el misil fue utilizado contra lo que calificó como “objetivos estratégicos”, en respuesta a un supuesto ataque previo con drones contra una residencia del presidente ruso, Vladimir Putin, ocurrido en diciembre y negado por Ucrania. Moscú no ofreció mayores detalles sobre el blanco específico del proyectil.
Autoridades ucranianas señalaron que un misil balístico que viajaba a velocidad hipersónica impactó una instalación de infraestructura cerca de la ciudad de Leópolis, en el oeste del país. Rusia ya había empleado un arma de este tipo con carga convencional a finales de 2024, cuando atacó la ciudad de Dnipro.
La ofensiva rusa se produce mientras Ucrania y sus aliados occidentales avanzan en conversaciones para poner fin al conflicto, que se acerca a su cuarto año. Esta semana, líderes europeos acordaron que, tras un eventual cese al fuego, podrían desplegar tropas en territorio ucraniano como parte de una fuerza de estabilización, propuesta que Moscú ha rechazado de manera reiterada.
La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, calificó el uso del misil Oréshnik como “una clara escalada contra Ucrania” y una “advertencia directa a Europa y a Estados Unidos”. A través de redes sociales, instó a los países europeos a reforzar sus sistemas de defensa aérea y a endurecer las sanciones contra Rusia.
Desde Moscú, el enviado del Kremlin Kiril Dmítriev afirmó que no existe defensa eficaz contra el misil hipersónico Oréshnik, el cual, según sus declaraciones, puede alcanzar velocidades de hasta 10 Mach. Sus comentarios se dieron en respuesta directa a las críticas de la diplomacia europea.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, advirtió que el ataque representa una amenaza no solo para su país, sino para la seguridad del continente europeo, y lo calificó como una “prueba” para la Unión Europea y la OTAN, a quienes exigió una respuesta firme.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 36 misiles y 242 drones durante la ofensiva. Señaló que sus sistemas de defensa lograron derribar 226 aeronaves no tripuladas y 18 proyectiles. En Kiev, los ataques con drones provocaron la muerte de cuatro personas y dejaron al menos 24 heridos, incluidos elementos de los servicios de emergencia.
Los bombardeos causaron apagones en varios sectores de la capital, mientras que en Rusia, autoridades de la región de Bélgorod reportaron afectaciones a servicios básicos tras ataques ucranianos contra infraestructura pública.
Pese a los esfuerzos diplomáticos en curso, líderes europeos han reconocido que un acuerdo de tregua aún se encuentra distante, ante la postura de Moscú de rechazar cualquier presencia militar occidental en territorio ucraniano.



