El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Cuba atraviesa una situación económica crítica que podría agravarse de manera significativa tras la interrupción del suministro de petróleo procedente de Venezuela, luego de la reciente captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Durante declaraciones ofrecidas el domingo 4 de enero de 2026 a bordo del Air Force One, Trump sostuvo que la isla enfrenta un escenario de colapso financiero, marcado por la falta de ingresos y la histórica dependencia del apoyo energético venezolano. A su juicio, la pérdida de ese respaldo deja al gobierno cubano sin margen de maniobra para sostener su economía.
“Cuba parece que está a punto de caer. Su situación es muy delicada porque no tiene ingresos suficientes y dependía en gran medida del petróleo venezolano”, afirmó el mandatario estadounidense, al subrayar que el deterioro económico de la isla es profundo y sostenido.
Trump consideró que este panorama será bien recibido por amplios sectores de la comunidad cubano-estadounidense, al señalar que muchos de ellos ven con buenos ojos una presión mayor sobre el gobierno de La Habana. “Muchos cubano-americanos van a estar muy contentos con nosotros”, aseguró, al tiempo que reiteró que Washington, dijo, busca “ayudar a la gente” ante lo que describió como una decadencia prolongada del sistema cubano.
Descarta una acción militar directa
El presidente estadounidense descartó que, por ahora, sea necesaria una operación militar contra Cuba similar a la ejecutada recientemente en Venezuela. Según Trump, la crisis interna que vive la isla hace innecesaria una intervención de ese tipo. “No creo que necesitemos ninguna acción”, declaró, aunque recordó que en días previos había señalado similitudes entre los gobiernos de Cuba y Venezuela.
Postura del Departamento de Estado
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, evitó detallar las próximas medidas de Washington hacia Cuba, pero fue enfático al calificar al gobierno cubano como un problema relevante para Estados Unidos. En entrevista con medios estadounidenses, afirmó que la administración norteamericana no es afín al régimen de La Habana y mantiene una postura crítica frente a su actuación interna y regional.
Rubio subrayó que la política de Estados Unidos responde a una lógica hemisférica, al señalar que Washington no permitirá que el hemisferio occidental sea utilizado como plataforma por actores considerados adversarios o rivales estratégicos.
Reacción del gobierno cubano
Tras los acontecimientos en Venezuela, las autoridades cubanas convocaron a manifestaciones en respaldo al gobierno venezolano y condenaron la operación militar estadounidense. En un comunicado oficial, el gobierno de la isla llamó a los países de la región a mantenerse en alerta ante lo que calificó como una amenaza con posibles repercusiones para toda América Latina.
El escenario descrito por Washington abre un nuevo capítulo de tensión regional, con Cuba enfrentando un contexto económico adverso y Estados Unidos reafirmando una postura de presión política y diplomática tras los recientes acontecimientos en Venezuela.



