CIUDAD DE MÉXICO. – En medio de una denuncia penal presentada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) contra la exdirectora del extinto Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces, por presuntas irregularidades que superarían los 35 millones de pesos, su hija, la artista visual Jimena García Álvarez-Buylla, ha causado controversia al mostrar su exclusivo estudio en una revista internacional de arquitectura.
El reportaje, publicado el 9 de septiembre de 2025 en la revista estadounidense Dwell, describe el espacio como “un oasis triangular de ladrillo y vegetación” ubicado en Tlalpan, al sur de la capital mexicana. El estudio, diseñado por Estudio MMX, cuenta con 60 metros cuadrados y un estilo “minimalista y pulido”, con materiales de alta gama y mobiliario hecho a medida. En el mismo terreno se encuentra la residencia de su madre.
En la publicación, Jimena expresa que su obra es un homenaje familiar y afirma haber heredado el gusto por las plantas de su madre. Sin embargo, el contraste entre la opulencia del inmueble y las acusaciones por mal manejo de recursos públicos contra Álvarez-Buylla ha generado críticas en redes sociales y en sectores académicos.
La ASF acusa que, durante la gestión de la exfuncionaria, se asignaron recursos fuera del marco legal a través de convenios irregulares, contratos sin evidencia documental y pagos anticipados sin justificación, dentro del Fondo Institucional de Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico y de Innovación (FORDECYT-PRONACES).
Por su parte, Álvarez-Buylla ha negado cualquier responsabilidad penal o administrativa, asegurando en un comunicado que las observaciones de la ASF derivaron en medidas correctivas internas y la renuncia de funcionarios implicados.
Aun así, la exhibición pública del lujoso estudio de su hija ocurre en un momento en que la exdirectora enfrenta uno de los procesos más delicados de su carrera, en medio del escrutinio sobre el manejo de los fondos destinados a la ciencia durante su administración.




