CHIHUAHUA.– Abraham Alejandro F. D., padrastro del niño Jasiel Giovanny, fue trasladado a un Centro de Reinserción Social (Cereso) femenil, luego de que su abogado defensor informara que el imputado es un hombre trans, es decir, fue asignado mujer al nacer pero actualmente se identifica con el género masculino.
El movimiento fue solicitado por el abogado Erick Álvarez, quien argumentó que su cliente, por razones de identidad y protección, debía ser recluido en una prisión que correspondiera con su condición legal y de género reconocida por las autoridades.
Acusado de un crimen que sacudió a Chihuahua
Abraham Alejandro enfrenta una acusación por homicidio agravado y calificado, violación y violencia familiar, por su presunta responsabilidad en la muerte de Jasiel Giovanny, un menor de 8 años que fue hallado sin vida el 3 de julio dentro de una bolsa negra, con claros signos de abuso sexual y violencia física.
El fiscal general del Estado, César Jáuregui, aseguró desde un principio que el menor nunca estuvo extraviado, como inicialmente se pensó. “Tenemos elementos suficientes como para imputar la responsabilidad a su padrastro”, afirmó en su momento el funcionario.
Audiencia clave este 10 de julio
Durante la audiencia inicial celebrada el pasado 5 de julio, se dictó prisión preventiva como medida cautelar, y el Ministerio Público formalizó la imputación por los delitos mencionados. La audiencia de vinculación a proceso está programada para el jueves 10 de julio a las 11:30 a.m.
El traslado a un penal femenil ha generado controversia pública, en parte por la gravedad de los delitos atribuidos al acusado, pero también por la delicadeza legal de manejar casos donde convergen identidad de género y crímenes violentos.
Demandan justicia sin tecnicismos
Diversos colectivos feministas, organizaciones civiles, y defensores de derechos humanos han manifestado su indignación ante el caso, subrayando que la prioridad debe ser la justicia para Jasiel, más allá de cualquier controversia legal sobre género.
“La identidad de una persona no puede ser usada para desviar la atención de un crimen atroz. Este caso representa un claro acto de violencia infantil y debe juzgarse con todo el peso de la ley”, expresaron integrantes de la Red por la Infancia Segura.




