Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que impedir que Irán obtenga armas nucleares es una prioridad mayor que controlar los precios internacionales del petróleo, en medio de la tensión energética mundial provocada por el conflicto en Medio Oriente.
A través de su red Truth Social, el mandatario señaló que, aunque Estados Unidos es el mayor productor de petróleo del mundo y puede beneficiarse cuando los precios del crudo aumentan, su principal preocupación es evitar que Irán desarrolle armamento nuclear.
“Estados Unidos es, por lejos, el mayor productor de petróleo del mundo, así que cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero. Pero, para mí, como presidente, es de un interés e importancia mucho mayor detener a un imperio del mal, Irán, para que no tenga armas nucleares y destruya Oriente Medio e incluso el mundo”, escribió.
El conflicto se intensificó desde el 28 de febrero, cuando una serie de bombardeos realizados junto a Israel acabó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y parte de la cúpula gubernamental de ese país. Desde entonces, la guerra ha generado una fuerte preocupación internacional por su impacto en el mercado energético.
Uno de los principales focos de tensión es el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. De acuerdo con Trump, Irán habría iniciado el minado de esta zona estratégica, aunque aseguró que ataques estadounidenses lograron destruir al menos 28 buques minadores de la Armada iraní.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, informó que por ahora las fuerzas armadas estadounidenses no están listas para escoltar petroleros en la región, ya que los recursos militares están concentrados en operaciones contra Irán. No obstante, indicó que estas acciones podrían comenzar hacia finales de este mes.
Ante el riesgo de una interrupción en el suministro mundial, los países miembros de la Agencia Internacional de Energía acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, el mayor desembolso registrado hasta ahora. De esa cantidad, Estados Unidos aportará 172 millones de barriles.
Sin embargo, la medida no ha logrado reducir la incertidumbre en los mercados energéticos, ya que el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado, lo que mantiene el temor sobre el abastecimiento global de petróleo.







Discussion about this post