Redes Sociales.- Una nueva tendencia en redes sociales conocida como “Plastic Eating” o “dieta de comer plástico” ha generado preocupación entre especialistas en nutrición, debido a los riesgos que puede representar para la salud, especialmente entre jóvenes.
La práctica consiste en envolver la boca con plástico o utilizar fundas para cubrir la lengua antes de introducir alimentos. De esta forma, los participantes mastican la comida para saborearla y después la escupen, con la intención de engañar al cerebro y generar una falsa sensación de saciedad sin consumir calorías.
Sin embargo, expertos advierten que esta estrategia no funciona como método real para controlar el hambre. Andrea Calderón, directora del Máster en Nutrición, Composición Corporal y Metabolismo de la Universidad Europea, explicó que la saciedad no depende únicamente del acto de masticar. Para que el organismo regule correctamente el apetito es necesario que los nutrientes lleguen al sistema digestivo.
Durante ese proceso intervienen hormonas como la grelina, la leptina y péptidos intestinales como el GLP-1, que envían señales al sistema nervioso central para regular el hambre y la saciedad. Al masticar sin tragar alimentos, estas señales no se activan adecuadamente, lo que puede provocar una sensación momentánea de saciedad pero sin una respuesta metabólica real.
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Riesgos para la salud
Especialistas alertan que esta práctica puede generar varios riesgos. Entre ellos se encuentra el aumento de conductas alimentarias poco saludables que podrían derivar en trastornos de la conducta alimentaria, sobre todo en adolescentes y jóvenes.
También existe riesgo de atragantamiento o asfixia, ya que el plástico podría obstruir las vías respiratorias o ser aspirado hacia el sistema respiratorio. En caso de ser ingerido accidentalmente, puede causar irritación, molestias digestivas o incluso un bloqueo intestinal.
Además, si el material se fragmenta, aumenta la exposición a microplásticos, sustancias que actualmente preocupan a la comunidad científica por sus posibles efectos en la salud.
Comer implica mucho más que masticar
Los especialistas señalan que esta tendencia banaliza el acto de comer, reduciéndolo únicamente al sabor y la masticación, cuando en realidad la alimentación implica procesos biológicos, psicológicos y sociales.
Al no aportar nutrientes ni energía, mantener este tipo de conductas en el tiempo puede generar déficits nutricionales y una relación poco saludable con la comida.
Por ello, los expertos recomiendan que quienes deseen bajar de peso recurran a profesionales de la nutrición que diseñen un plan equilibrado, adaptado a cada persona e incorporen hábitos saludables y actividad física.
Advierten que la salud no se logra mediante tendencias virales, sino a través de educación nutricional y una relación sana con la alimentación.





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