Jalisco.- La captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha generado expectativas sobre posibles cambios en los niveles de violencia en entidades como Jalisco y Guanajuato.
Uno de los principales indicadores para medir el impacto inmediato es el número de homicidios dolosos, reportados mensualmente por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Especialistas advierten que, tras la detención de figuras clave del crimen organizado, pueden presentarse dos escenarios: una disminución temporal derivada de un reacomodo interno o, por el contrario, un incremento por disputas entre células que buscan el control territorial.
En Jalisco, estado de origen del CJNG, autoridades mantienen operativos coordinados con fuerzas federales para prevenir repuntes en delitos de alto impacto. En Guanajuato, entidad que en años recientes ha registrado altas tasas de homicidio, el monitoreo se concentra en la evolución de carpetas de investigación relacionadas con homicidio, extorsión y narcomenudeo.
Además de los delitos, otro factor relevante es la percepción de inseguridad, medida por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Inegi. Este indicador suele reflejar cambios semanas después de acontecimientos de alto impacto mediático.
En el ámbito económico y social, cámaras empresariales y autoridades locales observan posibles cierres temporales de negocios, suspensión de actividades escolares o afectaciones al transporte público, variables que pueden incidir en la dinámica cotidiana de la población.
Tras la detención, se reforzó la presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y policías estatales en puntos estratégicos de ambas entidades, con el objetivo de evitar reacciones violentas y garantizar la estabilidad. No obstante, los efectos estructurales en la organización criminal y su impacto real en las estadísticas oficiales deberán evaluarse en el corto y mediano plazo.




