Espectáculos.- La gira “Enrollados” fue cancelada de manera inesperada, generando funciones suspendidas, boletos vendidos y tensiones internas entre sus participantes.
“Enrollados” estaba planteado como un reencuentro con el público que creció con Otro Rollo, programa transmitido entre 1995 y 2007 y considerado uno de los espacios más emblemáticos de la televisión mexicana en materia de comedia y entretenimiento.
Sin embargo, tras el anuncio de la cancelación, Mauricio Castillo rompió el silencio y cuestionó la forma en que se manejó la información. Según declaró, nunca fue notificado directamente sobre la decisión. Además, afirmó que una de las empresas productoras fue incorporada por Adal Ramones y que existía una segunda compañía cuya procedencia no estaba clara para el elenco.

Las declaraciones también pusieron bajo la lupa la relación personal entre Castillo y Ramones, quienes durante años trabajaron de manera cercana en la escritura y actuación de sketches. Al ser cuestionado sobre si mantiene una amistad con el conductor, Castillo respondió que incluso duda si alguna vez fueron realmente amigos.
El actor subrayó que más que traición, el sentimiento predominante es de decepción, ya que el elenco tenía disposición de cumplir con las funciones programadas.
Finalmente, envió un mensaje a los seguidores que adquirieron boletos para las presentaciones canceladas, recomendándoles acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para exigir la devolución de su dinero.
La cancelación de “Enrollados” no solo deja interrogantes sobre la logística y coordinación empresarial del proyecto, sino que también reabre cuestionamientos sobre el estado actual de la relación profesional entre quienes marcaron una etapa importante en la comedia televisiva en México.


