Espectáculos.- El hijo del reconocido director Rob Reiner compareció esposado y bajo custodia ante el tribunal, donde ingresó formalmente su declaración de “no culpable” frente a los cargos de asesinato en primer grado con circunstancias especiales.
Durante su ingreso a la sala, un gesto llamó la atención de los presentes y de medios como TMZ: el acusado esbozó una sonrisa al público, en contraste con la solemnidad del proceso judicial.
La fiscalía ha imputado dos cargos de asesinato en primer grado con circunstancias especiales, lo que podría derivar en cadena perpetua sin libertad condicional e incluso la pena de muerte, en caso de que se solicite y obtenga una condena.

El proceso legal registró un cambio reciente cuando el abogado defensor privado Alan Jackson se retiró del caso, argumentando circunstancias fuera de su control. Posteriormente, la Oficina del Defensor Público del Condado de Los Ángeles designó a la abogada Kimberly Greene, quien ahora encabeza la defensa y acompañó a Reiner en la audiencia de lectura de cargos.
El caso también ha estado rodeado de reportes sobre presuntos antecedentes de problemas de salud mental y adicciones por parte del acusado, elementos que podrían ser considerados en la estrategia legal en las próximas etapas.
Con la declaración formalizada, el proceso entra ahora en una fase crucial: determinar si existe evidencia suficiente para llevar el caso a juicio, en uno de los episodios más impactantes que recientemente han sacudido al entorno de Hollywood.


