Espectáculos.- Netflix anunció la adquisición de Soy Frankelda, una producción que ya había llamado la atención del circuito internacional tras obtener una nominación a Mejor Largometraje Independiente en la 53ª edición de los Annie Awards, uno de los reconocimientos más importantes de la industria de la animación.
La película no es un proyecto improvisado. Fue la cinta inaugural del Festival Internacional de Cine en Guadalajara en su edición número 40 y también tuvo presencia en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, uno de los foros más prestigiosos del mundo para el cine animado. Además, llegó a salas mexicanas el 23 de octubre de 2025 a través de Cinépolis Distribución y se proyectó en países como Panamá y Guatemala.
Una historia oscura en el México del siglo XIX
Ambientada en el México del siglo XIX, Soy Frankelda narra la historia de una escritora talentosa cuyas narraciones oscuras son ignoradas por la sociedad. Forzada a reprimir su creatividad, la protagonista se adentra en un universo de pesadillas y criaturas imaginadas que cobran vida, difuminando la línea entre ficción y realidad mientras enfrenta conflictos internos y externos para reconciliar su espíritu creativo.
El proyecto fue respaldado como mentor creativo por Guillermo del Toro, quien aportó su experiencia en animación stop-motion tras su trabajo en Pinocchio. Su acompañamiento fortaleció la visión artística y técnica de los hermanos Ambriz, consolidando el nivel internacional de la producción.

Impacto para la industria nacional
La adquisición por parte de Netflix representa un parteaguas para la industria cinematográfica mexicana, especialmente en el ámbito del stop-motion, una técnica artesanal que requiere años de trabajo minucioso y que ha sido poco explorada en largometrajes nacionales.
Con estreno global previsto para 2026, Soy Frankelda se perfila como un referente de la animación latinoamericana y como ejemplo del alcance que puede tener el talento mexicano cuando recibe respaldo internacional. Este movimiento también podría abrir la puerta a nuevas inversiones y proyectos de animación en el país, ampliando la presencia del cine mexicano en plataformas digitales a escala mundial.



