Estados Unidos.- De acuerdo con el documento obtenido por CBS News, los refugiados podrán presentarse voluntariamente a una cita en oficinas migratorias para someterse al proceso de revisión. Sin embargo, si no acuden, ICE deberá localizarlos, arrestarlos y mantenerlos bajo custodia mientras se realiza la inspección correspondiente.
La directiva establece que, si durante el proceso surgen “señales de alerta”, las autoridades podrían revocar el estatus de refugiado e iniciar procedimientos de deportación.
La política reconoce que, conforme a la ley estadounidense, los refugiados deben solicitar la residencia permanente un año después de su llegada al país. No obstante, anteriormente existían lineamientos que establecían que el simple incumplimiento de este trámite no era motivo suficiente para la detención.
Revocan lineamientos previos
El nuevo memorándum deja sin efecto políticas anteriores, entre ellas un lineamiento emitido en 2010 que indicaba que la falta de ajuste de estatus no constituía, por sí sola, causa para arresto.
El documento señala que, en caso de inconsistencias con orientaciones previas, prevalecerán las disposiciones contenidas en esta nueva directiva. Asimismo, el DHS indicó que reconsideró políticas anteriores para aplicar el procedimiento contemplado en la sección 209 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Reacciones y contexto migratorio
La ampliación de facultades de ICE se enmarca en un endurecimiento general de la política migratoria bajo la actual administración. Mientras el DHS sostiene que estas medidas refuerzan los procesos de verificación y seguridad, organizaciones defensoras de derechos de inmigrantes han presentado recursos legales en tribunales federales para impugnar acciones similares de detención y deportación.
Se prevé que la implementación de esta directiva genere nuevas controversias legales y debates en torno al alcance de las facultades de las autoridades migratorias en Estados Unidos.


