Seoul, Corea del Sur.- El juez Ji Gwi-yeon sostuvo que la imposición de la ley marcial provocó “enormes costos sociales” y subrayó la falta de arrepentimiento por parte del exmandatario.
“La declaración de ley marcial resultó en enormes costos sociales, y es difícil encontrar alguna indicación de que el acusado haya mostrado arrepentimiento”, afirmó el magistrado al dictar la sentencia de prisión perpetua.
La noche del 3 de diciembre de 2024 marcó uno de los episodios más tensos en la historia reciente del país asiático. Yoon anunció la suspensión del gobierno civil y el inicio del mando militar, enviando tropas a la sede legislativa para controlar la asamblea. Sin embargo, legisladores respaldados por manifestantes lograron romper el cerco de seguridad y votaron de emergencia para revertir la medida.

La fiscalía argumentó que el exmandatario actuó motivado por un “deseo de poder orientado a la dictadura y al mando de largo plazo”. Bajo la legislación surcoreana, el delito de insurrección contempla únicamente dos penas: cadena perpetua o muerte. En este caso, los fiscales habían solicitado la pena capital.
Además, el exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, fue condenado a 30 años de prisión por su participación en los hechos.
Tras conocerse el veredicto, miles de simpatizantes del expresidente se congregaron frente al tribunal en Seúl, mientras autoridades desplegaron un fuerte operativo policial para evitar disturbios.


