Ciudad Juárez, Chih.– Un embarazo de trillizos y un parto adelantado marcaron el inicio de una historia difícil para una familia originaria de Buenaventura, Chihuahua. A las 25.7 semanas de gestación nacieron tres bebés; sin embargo, debido a la extrema prematurez, solo uno logró sobrevivir.
“Toñito”, con apenas 800 gramos al nacer —y quien incluso bajó hasta los 740 gramos— enfrentó un panorama médico complicado. Requirió ventilación mecánica durante casi mes y medio, así como múltiples estudios, tratamientos y vigilancia permanente en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General Regional No. 2, que fue inaugurado precisamente con la atención de este caso.
La doctora Mariana Magdaleno Hernández, neonatóloga adscrita a la UCIN, explicó que se trató de un prematuro extremo con muy bajo peso al nacer, lo que implicó cuidados altamente especializados. Tras 99 días de hospitalización, el menor logró egresar con un pronóstico favorable.

El IMSS en Ciudad Juárez cuenta con equipo de alta tecnología para atender hasta 12 recién nacidos en estado crítico, incluyendo pacientes con malformaciones y prematuros extremos, lo que fue clave en este caso.
La madre del pequeño agradeció públicamente al personal médico y de enfermería, tanto del Hospital General de Zona No. 22 como del HGR No. 2, destacando la dedicación y el esfuerzo realizado para intentar salvar a sus tres hijos.
“Fue muy triste perder a mis niñas, pero mi hijo es un milagro”, expresó emocionada.
Personal de enfermería también compartió la satisfacción de ver la recuperación del menor, reconociendo que, aunque el pronóstico inicial era reservado, el trabajo en equipo y la tecnología disponible marcaron la diferencia.
Este caso se convierte en un ejemplo de esperanza para madres y padres que enfrentan embarazos de alto riesgo, y refleja la capacidad médica instalada del IMSS en Ciudad Juárez para atender situaciones críticas desde el nacimiento.



