Washington busca impulsar producción petrolera venezolana tras flexibilizar sanciones
El Gobierno de Donald Trump manifestó su interés en reactivar la industria energética de Venezuela, luego de que el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmara que el embargo petrolero “esencialmente terminó”.
Las declaraciones se dieron tras una reunión en el Palacio de Miraflores con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, en lo que representa la visita de más alto nivel de un funcionario estadounidense a Caracas en casi 30 años.
Wright señaló que, si ambos países trabajan en conjunto, podrían incrementar de manera significativa la producción de petróleo, gas natural y energía eléctrica durante este año, lo que, dijo, generaría empleos y mejores condiciones económicas tanto para Venezuela como para Estados Unidos.
Un día antes, Washington emitió una licencia general que autoriza la exploración y producción de petróleo y gas en territorio venezolano, medida que abre la puerta a nuevas inversiones en el sector energético.
Durante su estancia, el funcionario estadounidense contempla reuniones con ejecutivos de empresas como Chevron y Repsol, así como visitas a proyectos conjuntos con la estatal PDVSA en la Faja del Orinoco, principal región productora del país.
Por su parte, Rodríguez expresó su expectativa de que la agenda energética bilateral avance sin contratiempos, luego de recientes acuerdos en materia de suministro petrolero y de un plan de reconstrucción para la industria venezolana.
Analistas señalan que el movimiento responde a intereses geoestratégicos de largo plazo, en un contexto en el que Estados Unidos busca redefinir su papel en los mercados energéticos globales y reducir la influencia de otros actores en la región.


