Durante una entrevista en el programa A las Nueve en Uno, el periodista cubano exiliado Carlos Cabrera Pérez aseguró que Cuba atraviesa desde 2019 una crisis multidimensional marcada por el colapso del sistema eléctrico, la caída del turismo y una compleja situación política, que afecta diariamente a millones de personas en la isla.
Cabrera señaló que si bien el embargo económico de Estados Unidos ha sido usado como argumento por el régimen, este no afecta la importación de alimentos ni medicinas. Como ejemplo, explicó que Cuba importa actualmente pollo y prótesis de empresas estadounidenses. La presión principal, aclaró, proviene de un “cerco petrolero” en el marco de un acuerdo geopolítico entre los gobiernos de Vladimir Putin y Donald Trump.
Uno de los puntos más críticos de la crisis, según Cabrera, es el deterioro del sistema eléctrico, con apagones que alcanzan hasta al 64% del territorio nacional. Esto se debe a la obsolescencia y destrucción de plantas termoeléctricas, así como la falta de inversión estatal para nuevas infraestructuras. Rusia, afirmó, ofreció un crédito de 200 millones de dólares para construir una nueva planta, pero el gobierno cubano desvió sus fondos a proyectos militares y hoteles de lujo, dejando el proyecto inconcluso.
En materia turística, Cabrera criticó la falta de visión del gobierno al incrementar un 30% las tarifas hoteleras durante el mandato de Barack Obama, ignorando las advertencias de turoperadores internacionales. Esta medida provocó una fuerte caída en el sector, afectando una de las principales fuentes de ingresos del país.
El periodista hizo un llamado a la comunidad internacional y a los cubanos dentro y fuera de la isla a reflexionar sobre el impacto real de las sanciones externas frente a los errores del propio régimen. Abogó, además, por una transición pacífica hacia un escenario democrático en Cuba, donde la libertad de pensamiento y la discrepancia política no se castiguen con persecución.


